El valor de ser detallista

Por Patricia Ramírez.

Valoramos muchísimo en los demás los detalles que tienen con nosotros. Hay personas que, de inicio, lo son más y otras menos detallistas. Es cierto que los detalles no equivalen a la cantidad de amor que alguien siente por ti, pero también es igual de cierto que cuando alguien tiene detalles contigo te sientes tenido en cuenta, agradeces que hayan pensado en ti y que te hayan dedicado su tiempo. La persona detallista siempre es recordada con cariño.

Muchas personas dicen perder su capacidad para tener detalles con los demás a medida que se hacen mayores. Y es que tener ese cuidado requiere tiempo y dedicación y una mente despejada. La multitarea nos centra en resolver todo tipo de problemas diarios, que al final tampoco resuelves. Porque ya sabemos que la clave de la eficacia es hacer una cosa a la vez. Pero la prisa, la multifunción, el trabajo y el ritmo de vida que tenemos nos alejan de estar en el aquí y en el ahora, en centrarnos en “perder” tiempo pensando en el otro, en dedicarle unas palabras o un envoltorio de regalo cuidado y bonito. Esos detalles en los que, cuando tienes responsabilidades y prisas, parece que no puedas invertir tiempo para llevarlos a cabo.

Sabemos además que en las parejas, los primeros meses son de desborde completo. Lo damos todo. Y acostumbramos al otro a ese nivel de atención. Igual es complicado mantener ese nivel de dedicación todos los años en los que la pareja comparta su vida, pero ni Juan ni Juanillo. Así que busquemos seguir manteniendo esas conductas tan cómplices que unieron a la pareja.

Vamos a ver unos pequeños consejos que nos permitirán ser más cuidadosos en el trato con los demás.

  1. Apúntate las fechas importantes. No quiere más quien recuerda el aniversario, pero sí emociona más que quien no lo recuerda. Fechas importantes son aquellas que para el otro lo son. Si no eres de los que celebra el santoral pero tu pareja sí, apúntate su santo. Lo ideal es llevarlo todo anotado en la agenda: aniversarios, santos, cumpleaños, etc. Y pasarlo de agenda en agenda al año siguiente. Y si no, siempre tienes al chivato de Facebook para recordarlo todo.
  2. Haz regalos significativos, no regalos caros. Para ello necesitas pensar en qué le gusta a la persona o de qué ha hablado últimamente. Todos tenemos una afición, un sueño, algo que nos fascina.
  3. Utiliza tus manos. Un regalo no es algo que tengas que comprar, también lo puedes hacer. Puedes seguir a muchos youtubers o instagramers que realizan manualidades preciosas y sencillas que pueden darte ideas para regalar. Salvo que regales a alguien muy materialista, estoy segura de que, en esta sociedad en la que todos tenemos casi de todo, un regalo hecho por ti será mucho más valioso que algo comprado. Y no solo se beneficiará la persona a la que regalas, tú también vivirás una experiencia muy divertida y gratificante realizando algo para alguien.
  4. Busca regalos diferentes. Hay tiendas maravillosas con regalos originales: libros preciosos, puzles, juegos, material de papelería, temas deportivos… Trata de que sea algo diferente.
  5. Cuida el envoltorio. El interior es importante, pero un envoltorio bonito, con un lazo o un papel especial, hace que el regalo sea mucho más atractivo.
  6. Deja notas. Notas en casa o en el trabajo, post-it con mensajes, tarjetas de felicitación escritas a mano o mensajes de audio bonitos. Todos nos emocionamos cuando leemos algo dedicado a nosotros. Esas palabras alimentan el cariño, el amor y la complicidad.
  7. Interésate por la gente. Por los que están enfermos o por aquellas personas de las que hace tiempo que no sabes nada. Estar pendiente de los demás es una manera bonita de transmitirles que son importantes en tu vida y que estás pensando en ellos.
  8. Decora con alegría. Decora el plato que vas a comer, decora tu mesa bonita, decora tu casa para que os sintáis todos a gusto en ella. Utiliza elementos baratos que den ambiente: unas velas, una planta, unas flores frescas, un olor especial.
  9. Acuérdate de la música. Puedes estar en casa cocinando con la familia o puedes hacer lo mismo pero al ritmo de la música, bailando, riendo y convirtiendo ese momento en algo muy especial.
  10. Da las gracias. Cuando tengan un detalle contigo o cuando alguien se acuerde de ti de alguna manera. Hará saber al otro lo importante que ha sido para ti el momento y reforzaremos con ello su iniciativa. Seguro que estará deseando volver a repetirla.

Recuerda además que tener detalles olvidándonos de la sonrisa, la amabilidad y la educación sería algo muy descafeinado y amargo. Así que trata siempre de acompañar tus detalles con estos tres ingredientes. Son básicos en las relaciones personales.

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